Oración A Dios Todopoderoso | Para Invocarlo, Adorarlo, Protección Y Más

Los amigos son las personas con quienes nos gusta hablar y pasar tiempo juntos. Pero es importante elegir los amigos apropiados. ¿Quién crees que es el mejor amigo que podemos tener?… Sí, es Dios.

Pero ¿de verdad podemos ser amigos de Dios?… La Biblia dice que Abrahán, un hombre que vivió hace mucho tiempo, fue “amigo de Dios(Santiago 2:23).

¿Sabes por qué?… La Biblia contesta que Abrahán obedeció a Dios, incluso cuando Dios le pidió hacer cosas difíciles. Por lo tanto, para ser amigos de Dios, debemos hacer lo que le agrada, como hizo Abrahán y como siempre ha hecho Jesús (Génesis 22:1-14; Juan 8:28, 29; Hebreos 11:8, 17-19).

Por lo tanto, vamos a traer esta reflexión sobre nuestro Dios todopoderoso, sobre todo, ¿Es posible invocarlo?… Claro.

También te traemos una hermosa oración para hacerla junto a tus seres queridos, además para protegerlos y entregarlos a las manos de nuestro señor.

Dios es Nuestro Mejor Amigo

Jesús les dijo a sus apóstoles: “Ustedes son mis amigos si hacen lo que les mando(Juan 15:14).

Como todos los mandatos de Jesús venían de Dios, esas palabras significan que sus amigos eran las personas que cumplían los mandatos de Dios. Todos sus amigos amaban a Dios.

Algunos de los mejores amigos de Jesús fueron sus apóstoles, a los que puedes ver en la lámina de la página 75. Los apóstoles viajaron con él y lo ayudaron en la predicación.

Jesús pasó mucho tiempo con ellos. Comían, hablaban de Dios y hacían otras cosas juntos. Pero Jesús tenía muchos amigos más. A veces se quedaba en sus casas, y juntos pasaban un buen rato.

A Jesús le gustaba quedarse en casa de una familia de Betania, un pueblo situado a las afueras de la gran ciudad de Jerusalén.

¿Recuerdas quiénes eran?… María, Marta y su hermano Lázaro.  Jesús dijo que Lázaro era su amigo (Juan 11:1, 5, 11). Jesús amaba a esa familia y disfrutaba de estar con ellos porque amaban a Dios y le servían.

Eso no quiere decir que Jesús no fuera bondadoso con quienes no servían a Dios. Sí lo era. Incluso iba a sus casas y comía con ellos.

Por ese motivo, algunas personas dijeron que Jesús era “amigo de recaudadores de impuestos y pecadores(Mateo 11:19).

Pero Jesús no iba a sus casas porque le gustara su forma de vivir. Los visitaba para poder hablar con ellos sobre Dios. Intentaba ayudarlos a dejar su mala vida y servir a Dios.

Así ocurrió en una ocasión en la que Jesús pasaba por la ciudad de Jericó de camino a Jerusalén. Un hombre llamado Zaqueo quería ver a Jesús, pero no podía porque había mucha gente y él era de baja estatura.

De modo que se adelantó corriendo por el camino y se subió a un árbol para poder ver bien a Jesús cuando pasara.

Cuando Jesús llegó al árbol, miró hacia arriba y dijo: “Date prisa y baja, porque hoy voy a ir a tu casa”. Pero Zaqueo era un hombre rico que había hecho cosas  malas. ¿Por qué quería ir Jesús a la casa de un hombre así?

No era porque a Jesús le gustara su forma de vida; era, más bien, porque deseaba hablarle de Dios.

Observó que aquel hombre había hecho todo lo posible por verlo, y por eso supo que Zaqueo estaba dispuesto a escucharlo. Era un buen momento para hablar con él sobre cómo Dios dice que debe vivir la gente.

¿Qué ocurrió entonces, como vemos en la lámina?… A Zaqueo le gustaron las enseñanzas de Jesús.

Se arrepintió de haber engañado a la gente y prometió que devolvería el dinero que había tomado de forma injusta. A continuación se hizo discípulo de Jesús, y solo entonces llegó a ser su amigo (Lucas 19:1-10).

Si imitamos el ejemplo de Jesús, ¿visitaremos a personas que no sean nuestros amigos?… Sí. Pero no iremos a su casa porque nos guste su forma de vida ni para hacer cosas malas con ellos. Los visitaremos para hablarles de Dios.

Nuestros mejores amigos son aquellos con los que más nos gusta pasar el tiempo. Sin embargo, para que sean los amigos apropiados, deben agradar a Dios.

Tal vez algunos ni siquiera sepan quién es Dios, pero si quieren aprender sobre él, podemos ayudarlos. Y cuando ellos amen a Jehová como nosotros, podrán ser nuestros mejores amigos.

Hay otra forma de averiguar si una persona puede ser un buen amigo. Fíjate en las cosas que hace. ¿Se divierte haciendo cosas malas a los demás? Eso no está bien, ¿verdad?¿Está siempre metido en problemas?

No nos gustaría tener problemas por estar con él, ¿no es cierto?¿O hace cosas malas a propósito y piensa que es muy listo porque no lo descubren? Aunque no lo descubran, Dios vio lo que estaba haciendo, ¿verdad?¿Crees que debemos ser amigos de personas que hacen ese tipo de cosas?

¿Por qué no sacas tu Biblia? Veamos lo que dice sobre cómo los amigos influyen en nosotros. El texto se encuentra en 1 Corintios, capítulo 15, versículo 33. ¿Ya lo tienes?… Dice así: “No se extravíen. Las malas compañías echan a perder los hábitos útiles”.

Eso significa que si andamos con personas malas, podemos volvernos malos. Pero también es cierto que los buenos compañeros nos ayudan a tener buenas costumbres.

Nunca olvidemos que la Persona más importante de nuestra vida es Dios. No queremos dañar nuestra amistad con él, ¿verdad?… Por eso debemos esforzarnos por ser amigos solo de las personas que amen a Dios.

Oración:

“Dios padre todopoderoso tan solo libera tus pensamientos quítate de encima todas las preocupaciones aquí vamos ayúdame padre y conduce a tus pastos del descanso donde corre el agua eterna y pura se mi luz para mostrarme el camino contigo a tu lado caminaré contigo iluminando me hablaré padre bien amado permanece dentro de mí para tener paz para sentir tu amor te seguiré en tus huellas contigo permaneceré ilumina me ámame quédate conmigo ahora y por siempre padre de toda sabiduría santifícame con tu santo espíritu para que desde mi corazón pronuncia las palabras llenas de sabiduría único y perfecto fuente del amor sublime tu majestad en vélez a mi corazón para alabarte noche y día fuente de mirra y áloe perfuma mi pobre alma con tu delicada fragancia para que cuando me encuentre con mi rey e hijo tuyo bienamado él no aparte de mí sus ojos conocerte a ti es estar con tu luz esta luz que me enseñará el camino y me llevará sobre las pisadas de tu hijo bienamado pozo de agua viva venden ven y sumerge a tu hija en tu corriente que fluye profusamente de tu santuario oh dios te amo hasta las lágrimas haz que mi alma miserable desee todo lo que santo haz que mi alma guste tu ternura tú eres mi dios yo alabo tu nombre pues te ha dignado a mirar mi pobre alma y las has llenado con el brillo de tu gloria mi corazón ahora te canta a ti padre mi espíritu se regocija en tu espíritu oh dios padre mío haz que mi alma sucumban tus brazos amorosos fijando tu sesión mi corazón para que mi amor por ti sea más fuerte que la muerte misma padre bueno eres todopoderoso y digno de adoración eres justo tierno y misericordioso eres justo y santo y de acuerdo con la grandeza de tu santidad quiero hoy y siempre bendecirte alabarte adorarte cantarte glorificar te bendecirte darte gracias ofrecerte la pequeña de mi vida mi corazón contrito mi corazón humilde te alabo padre porque tú eres realmente dios te doy gracias padre por tu amor porque eres señor de cielos y tierra eres padre de jesús nuestro señor señuelo de nuestra esperanza te doy gracias padre porque tu hijo jesucristo es la imagen de tu bondad de tu ternura y de tu misericordia te doy gracias porque solo tú eres santo porque eres el dios verdadero el que nos da la vida la luz la santificación la sabiduría interior santo santo señor dios del universo gloria a ti por los siglos de los siglos que aprenda de ti a hacerlo todo por amor sin egoísmos sin avaricia sin arrogancia y sin orgullo ayúdame con la fuerza de tu espíritu a guardar tus mandamientos y amarte a ti el prójimo qué semejanza tuya con todo mi corazón con toda mi alma y con todas mis fuerzas señor en tus manos dijo cada una de mis obras el día de hoy por favor y a mis acciones y ayúdame a alcanzar mis propósitos aleja el enemigo malintencionado de mi vida y permíteme avanzar por caminos de alegría y bendición mi vida y mis más grandes anhelos están bajo tu cuidado porque confío en ti confío en tus promesas y porque sé que tú has de cumplir tu palabra en mi vida dios mío y todopoderoso raíz de los cielos y la tierra creador de todas las cosas que conocemos y de las que no recibe mi alabanza y adoración porque solo tú mi dios eres digno de ser alabado estoy aquí una vez delante de tu presencia para poner esta situación que para mí ya es imposible de solucionar pues ya he agotado todo lo que humanamente he podido hacer y no he obtenido resultado alguno mi dios es por eso que acudo a ti porque eres el dios de lo imposible eres el dios que abrió el mar para que tu pueblo escogido atravesarán seco y le salvaste la vida de los egipcios también eres el dios que de la nada creó cielos mar y tierra y cada ser viviente que en ellos habita solo tu palabra trajo todas las cosas a la existencia eres tú oh mi señor eres ese dios hizo posible cada uno de los milagros extraordinarios que vemos en las escrituras sagradas fuiste tú el que inspiró a través de tu espíritu a los hombres que la escribieron y a pesar de los años y de ser diferentes personas tu palabra es una fiel y exacta y sin contradicciones mi dios es por eso que esto que te pido no es para nada difícil ni imposible para ti y sé que lo que estoy rogando está conforme a tu voluntad y necesito descansar en ti te pido perdón por no haber acudido a ti antes por dejarte en un segundo lugar por olvidarme que eras mi dios y que tienes cuidado de mí te pido me perdones y puedas recibir esta oración con olor fragante ante tu presencia te pido que me des esa paz que tú dices que sobrepasa todo entendimiento entrego esto que me atormenta este problema hoy lo dejo en tus manos y esperando que tu voluntad sublime se haga sobre él confío en lo que cualquier cosa que pase está bajo tu dirección dame fortaleza para aceptarla y guíame para entender y hacer las cosas como tú deseas te lo pido en el nombre de jesucristo amén”

 

Versículo del Día:

 

“Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, {lo} partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí. De la misma manera {tomó} también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces {la} bebáis en memoria de mí”.

 

1 Corintios 11:23-25

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