Oración A La Vírgen Del Carmen | Para Pedir Su Ayuda En Casos Difíciles

La Virgen del Carmen, nuestra poderosa madre que nos ayudará en todos esos casos difíciles, sobre todo combatiendo todos los males que Satanás tiene para los debil de mente y cuerpo.

Hoy vamos hablar un poco sobre, ¿Quién fue la Virgen del Carmen?, y lo que es capaz de hacer, cuando la invocamos en nuestras oraciones y pedidos.

También, te incluimos una poderosa oración, para pedir por ayuda en los casos más difíciles de la vida.

¿Quién fue La Virgen del Carmen?

La Virgen del Carmen es la Virgen María, la Madre de Jesús y por ello Madre Nuestra.

Las distintas advocaciones que Ella recibe son producto del lugar y del mensaje que Ella nos trae.

Así en distintos momentos de la historia Ella se ha mostrado vestida de diferentes maneras, es por esta razón que se le conoce con distintos nombres o advocaciones, como por ejemplo, La Virgen del Carmen, que toma su nombre en alusión al Monte Carmelo.

Sobre sus orígenes, en el Primer Libro de los Reyes, se habla del profeta Elías, de la gran sequía que sufría el país y de los sacrificios ofrecidos en el Monte Carmelo.

Fue entonces que Elías prometió a Dios que el rey Ajab y el pueblo abandonarían al dios Baal para que El terminara con la sequía que asolaba a la región.

Después de varias veces que Elías subió al monte, apareció una gran señal :

Cuando volvió la séptima vez, subía desde el mar una nubecita no más grande que la palma de la mano(1 Rey 18,44).

A partir de entonces, el Monte Carmelo –ubicado al oeste del lago Galileo y cuyo nombre significa jardín- se convirtió en un lugar sagrado, hasta donde llegaron a vivir ermitaños que se dedicaban a rezar y que con el paso de los siglos fueron llamados carmelitas.

Estos hombres que se entregaron a la oración y a la penitencia en el desierto, comenzaron con los años a invocar a María con el nombre de “Santísima Virgen del Monte Carmelo”.

En el siglo XIII, el Patriarca Latino de Jerusalén, delegado papal en Tierra Santa, les pidió a los ermitaños del Monte Carmelo que ordenarán su estilo de vida.

Lo cual se concretó gracias a los Papas Honorio III e Inocencio IV. De esta manera, nació la orden religiosa de los Padres Carmelitas, que se extendió por el mundo tanto en su rama masculina como femenina.

Posteriormente en el S. XVI Santa Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia es la reformadora del Carmelo descalzo reimpulsando la fuerza de su regla original, de oración y clausura. Y es así cómo se difunde a América.

En 1690, la rama femenina carmelita se extendió a Chile, fundando el primer monasterio chileno “El Carmen Alto de San José” en Santiago.

Con el tiempo y la abundancia de las vocaciones nacieron otros conventos, viniendo desde el Monasterio de Los Andes, nuestra primera santa, Teresa de Jesús de Los Andes.

Respecto del origen del mensaje de la Virgen del Carmen, éste está en Inglaterra. El domingo 16 de julio de 1251, San Simón Stock, Superior General de los Padres Carmelitas del convento de Cambridge, estaba rezando por el destino de su orden, cuando se le apareció la Virgen María.

Estaba Ella vestida de hábito carmelita, llevaba al Niño Jesús en sus brazos y en su mano el Escapulario, que le entrega diciendo:

Recibe hijo mío este Escapulario de tu orden, que será de hoy en adelante señal de mi confraternidad, privilegio para ti y para todos los que lo vistan. Quien muriese con él, no padecerá el fuego eterno. Es una señal de salvación, amparo en los peligros del cuerpo y del alma, alianza de paz y pacto sempiterno ”.

(Novena de Nuestra Señora del Carmen, Santiago, Carmelitas descalzos, 1942, pág. 30; Matte y Domínguez, El Escapulario del Carmen, pág. 9).

Oración:

“En el nombre del padre y del hijo y del espíritu santo amén soberana y amadísima madre mía reina del monte carmelo tú que fuiste dotada con el alma más santa que dios creó después de la de jesucristo y fuiste adornada de todas las virtudes y gracias del espíritu santo todo mi amada virgen que nos distes a tu querido hijo jesús para remedio de nuestras almas y alivio de nuestras penas mírame con benevolencia tienden en tus benditas manos y cúbreme con el manto de tu bondad acudo a ti como hijo atribulado por la necesidad buscando remedio consuelo y amparo buscando el favor de tu poderosa mediación apiádate de mí e intercede para que sea ayudado compa de siete de mis sufrimientos y dolores de mis penas tristezas dificultades y miserias y no permitas que se alarguen por más tiempo madre te ruego de todo corazón me alcances de su majestad nuestro padre santísimo las gracias y favores que con toda confianza solicito mi buena y dulce madre piadosa mediadora entre dios y los hombres te suplico utilices el poder que se dignó conceder te tuvo invitó hijo mi amado jesús y me asistas con tu inmenso amor y bondad tuvo que desde el cielo él es quien nos cuida y auxilia ayúdame en todos los males que me angustian en especial el que humildemente he pedido en esta oración alcanza me en cuanto antes el remedio a mis necesidades y el consuelo a mis dolorosas aflicciones madre y reina mía llévame en tu puro e inmaculado corazón para que sea agradable a nuestro señor y sobre todo pide que en su infinita misericordia me conceda el perdón de mis pecados y la salvación de mi alma señora mía amabilísima te pido seas mi defensa poderosa en esta vida mortal que me preserven de todos mis enemigos del alma y del cuerpo y que en todas mis angustias enfermedades males y peligros consiga tu especial asistencia para lograr la victoria y que con la seguridad que me da tu mano bondadosa obtenga amor salud bienestar quietud y paz para vivir siempre en el santo servicio de dios y tuyo y así pueda gozar de la vida eterna amén”.

La historia y la leyenda nos han mostrado a la Virgen del Escapulario siempre cercana a todos aquellos que, viviendo momentos difíciles y amargos, han acudido a ella pidiendo su protección.

Llevar el Escapulario de la Virgen del Carmen es ponerse, como ella, un vestido nuevo, el ropaje de la fe, de la alegría…

Sí, hemos sido revestidos de Cristo y, como María, debemos permanecer fieles a Dios hasta el final.