Oración A Santa Inés | Para Pedir Por Los Jóvenes, Hijos Y Casos Difíciles

Hola, en esta ocasión te traemos una oración a Santa Inés, para que puedas pedir por los jóvenes, los hijos y por esos casos difíciles que nos ocurren a todos

Antes de empezar, queremos enseñarte sobre la vida y obra de Santa Inés:

¿Quién es Santa Inés?

De todas las vírgenes mártires de roma, ninguna como santa inés logró tan altos honores por parte de la iglesia primitiva, logrando ser venerada desde el mismo momento de su martirio en el año 304, convirtiéndose en el símbolo de la fortaleza virginal de la virtud cristiana en contra del pagano y poderoso imperio romano.

Su popularidad tomó por asalto a la ciudad de roma extendiéndose hacia otras regiones del imperio, siendo su festividad asignada al 21 de enero aún en el viejo calendario romano de las festividades de los mártires, el depósito martyrum siendo incluida en la colección furious dionysius fi locales.

En el año 354 santa inés virgen y mártir de roma’ patrona y protectora de la pureza los niños y el noviazgo, quien con apenas 13 años obtuvo el martirio por su fe en cristo defendiendo con valentía su castidad, demostrando una fe inquebrantable.

Santa inés nació en roma el año 209, ya en un momento de gran agitación política, social y religiosa, pues en estos años aparecería uno de los más grandes genocidas paganos del imperio romano, el emperador diocleciano.

Quien perfeccionó la maquinaria imperial para el exterminio total del cristianismo acortando los juicios y reduciendo las posibilidades de defensa de los cristianos, aumentando el pago a los denunciantes y a los testigos en los juicios.

En estas condiciones, crecería la bellísima y pequeña inés como hija de una noble familia romana de la gens claude, ya la niña recibió muy buena educación cristiana consagrando a los 8 años su virginidad al cristo, santa inés adoraba la oración al niño jesús’ considerando a la santísima virgen como si fuese su propia madre.

Su caridad cristiana la obligaba socorrer al necesitado, regalando alimentos y ropa sin medida, su piadosa niñera y nodriza tenía una tierna pero pagana hija llamada emerenciana a quien inés no tan sólo le brindó su amistad, sino que no perdía unidad para enseñarle las virtudes y el amor de jesús.

Un día en que regresaba a su casa proveniente de la escuela la niña se encontró con el hijo del alcalde de roma, el cual se enamoró de ella obsesivamente acosandola, prometiéndole primero grandes regalos a cambio de la promesa de matrimonio, para luego llegar hasta las amenazas y los golpes cuando ya todos sus esfuerzos serán en vano.

El joven pagano recurre a su padre para que con su alto rango nobiliario presione a la familia hasta obtener la promesa matrimonial con la bella inés, la gran sorpresa fue que la respuesta que la niña le da al alcalde la harán célebre en toda la cristiandad.

Yo no puedo aceptar esta proposición porque yo ya he sido solicitada por otro amante, yo amo a cristo jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, por lo que yo sólo seré la esposa de aquel cuya madre es virgen, lo amaré y seguiré siendo casta por cuanto tiempo de vida me otorgue mi Dios

El alcalde inmediatamente la empresa, haciéndola conducir a donde sufriría amenazas y golpes, el magistrado encargado de juzgar la vida de los criminales era el gobernador, en la casa de gobierno a quien debe enfrentar la pequeña niña con 13 años de edad recién cumplidos quien la amenaza con las llamas y no reniega de su religión.

Pero la niña sorprendentemente no teme el morir quemada, estando entre las llamas abría sus brazos de par en par hacia cristo, y en medio de la cruel hoguera que la amenazaba se mostró temeraria y valerosa, por lo que es conducida nuevamente ante el gobernador quien intenta entonces convencer a la joven con toda clase de amenazas.

Inés se mantiene firme “yo soy fiel a cristo jamás renegaré en contra de él, pues yo amo a mi señor y Dios” entonando oraciones y bendiciones soportó golpes y azotes, enfurecido al no lograr convencerla el gobernador la envió a una casa de prostitución donde acudieron muchos jóvenes licenciosos, incluido el hijo del alcalde y su círculo de amigos paganos.

Los jóvenes deseaban tocar el bello cuerpo virginal de santa inés, resultó que la santa los miró fijamente mientras oraba jesús “señor mío y dios mío en ti me amparo” resultando en que todos los paganos quedaron paralizados por la santa, declarando que no se le habían podido acercar porque sintieron terror y espanto cuando fueron observados por la santa.

Santa inés se volvió a presentar ante el gobernador tranquila y paciente ella, estaba en paz y feliz porque ningún hombre pudo profanar su cuerpo virginal que ella había consagrado como templo del señor, por lo que es condenada a morir degollada por brujería.

Cuando la joven inés se encuentra a punto de entregar su vida dice frente al gobernador y sus ajusticiadores palabras que hasta el día de hoy resuenan a todo lo ancho del mundo del cristianismo y que éste rezan en el oficio divino de santa inés “la esposa injuria a su esposo si acepta el amor de otros pretendientes, únicamente será mi esposo el que primero me eligió, jesucristo, ¿por qué tardas tanto verdugo? perezca este cuerpo que no quiero sea de ojos que no deseo complacer”.

Llegado el momento del martirio, inés con los ojos fijos al cielo reza, “señor mío y dios mío, cordero de dios que quita el pecado del mundo, perdona y recibe a tu esposa inés en tu santo reino” y en silencio espera sin temor la llegada de su propia muerte.

El 21 de enero del año 304 santa inés de roma’ imperturbable entre las crueles manos del verdugo inalterable al ser arrastrada por las pesadas cadenas que le causaban dolencias a su diminuto cuerpo ofrece su vida a la espada del enfurecido soldado, falleciendo, fiel al señor.

Los hechos extraordinarios, la fortaleza y la paz presentadas durante su martirio por la pequeña santa inés de roma, de apenas 13 años de edad, causaron un gran número de converse otorgando fortaleza y valentía a los cristianos por todos los rincones del imperio.

Quienes para esos momentos, luchaban por sobrevivir a la extinción decretada por el poder imperial de roma, pues en la pequeña inés se conjugaron varias coronas durante su martirio primeramente se mantuvo desafiante, tranquila, en paz, luchando para mantenerse virgen hasta su muerte.

Obteniendo una gran victoria, a pesar de su debilidad y corta edad sobre la tiranía y el poder imperial falleciendo en total admiración por parte del pueblo, tanto cristiano como pagano adquiriendo mayor gloria para el señor.

Muere pura, imitando a su amado el cordero de dios, sus restos fueron enterrados en la vía nomentana en las llamadas catacumbas de santa inés. Su ejemplo motivó a muchas jóvenes a mostrarse fuertes ante el paganismo.

Una de ellas fue su amiga emerenciana, quien fallecería dos días más tarde lapidada por paganos romanos sobre la tumba de santainés, mientras defendía la memoria de su querida y valerosa amiga.

Hasta el día de hoy, en roma se celebra un antiguo rito que conmemora el recuerdo de este ejemplo heroico de pureza y valentía, y es que, en la mañana del 21 de enero, se bendicen dos corderitos que después ofrecen al papa para que con su lana sean tejidos los palios destinados a los arzobispos.

Este antiguo rito se inicia el año 345 en la iglesia de santa inés, construida por constantina, hija del emperador constantino sobre su tumba, que comparte con su amiga santa emerenciana, santa inés inmediatamente martirizada fue reconocida como una gran modelo de santidad una fe inquebrantable que la hizo entregar su vida por su amado cristo.

Durante el siglo cuarto y quinto, varios padres de la iglesia demostraron su veneración y admiración ante la pequeña y bella mártir, como es el caso de san ambrosio, san agustín, san jerónimo, san dámaso, varios papás medievales y multitud de poetas, y que con sus testimonios hacen de ella una de las mártires más célebres y universales de la iglesia.

El cuerpo de la virgen mártir fue colocado en un sepulcro separado en la vía nomentana y, alrededor de su tumba, se tuvo una catacumba de mayores dimensiones conocida como santa inés de roma, la losa original que cubría sus restos con la inscripción de acné santísima es la misma que se preserva hoy día en el museo de nápoles.

Su basílica original fue remodelada el año 625 por el papa honorio permaneciendo desde entonces inalterada en el ábside en la parte superior un mosaico muestra a la mártir en medio de las llamas con un corderito en sus brazos en honor a los horrores enfrentados durante su tortura teniendo una espada a sus pies

ORACIÓN:

“Cuán dulce y, sin embargo, cuán fuerte, e inocente corazón el tuyo, ese corazón que te llena de coraje intrépido! Así fue contigo.

El mundo y sus placeres, la persecución y sus torturas, todos eran igualmente despreciables para ti. Tu que fuiste condenada e insultada vilmente por ese juez pagano, recibiste ese castigo que es peor que mil muertes, y tú no sabías que el Ángel del Señor te defendería; ¿cómo es posible que no tuvieras miedo?

Porque tu pequeño corazón estaba lleno del amor de nuestro Señor Jesucristo. Todo el castigo y martirio que sufriste no era nada; el mismísimo infierno de la creación de los hombres, ¡ni siquiera eso era nada para ti! porque el amor que sentías por Dios era más grande que cualquier cosa, y ningún poder del ser humano podría robarte jamás a tú Jesús; tú tenías Su palabra para ello, y sabías que Él la guardaría.

Querida hija! inocente incluso en la capital de la corrupción pagana, y libre de corazón incluso en medio de una raza servil, leemos la imagen de nuestro Emmanuel en ti.

Una familia que tiene mártires, y héroes, y heroínas, como tú, valiente santa, que tiene jóvenes vírgenes, llenas como sus venerables Pontífices y soldados veteranos, con el fuego del cielo, y ardiendo con ambición de dejar un mundo que han edificado con sus virtudes, es el propio pueblo de Dios, y nunca puede ser extinto.

Por naturaleza, eran tan débiles como nosotros; tenían una desventaja, que nosotros no hemos tenido; tenían que vivir en la espesura del paganismo, y el paganismo había corrompido toda la tierra; y a pesar de todo esto, eran valientes y castos.

Ten piedad de nosotros y ayúdanos, oh tú, una de las más brillantes de estos grandes santos! El amor de Jesús es débil en nuestros corazones. Somos afectados, y derramamos lágrimas en el recital de tu conducta heroica; pero somos cobardes en la batalla que nosotros mismos tenemos para luchar contra el mundo y nuestras pasiones.

Llévanos a su dulce Virgen Madre. Tú imitaste su pureza virginal; pídele que nos dé una de esas poderosas oraciones, que puedan limpiar corazones aún peores que los nuestros. Orad también, oh Santa Inés, por la santa Iglesia, que es la Esposa de Jesús. Fue ella quien te dio para que fueras Suya, y es de ella que también nosotros hemos recibido nuestra vida y nuestra luz. Ora para que sea bendecida con un número cada vez mayor de vírgenes fieles.

Protege a Roma, la ciudad que guarda sus reliquias, y te ama tan tiernamente. Bendice a los Prelados de la Iglesia y obtén para ellos la mansedumbre del cordero, la firmeza de la Roca, el celo del buen Pastor por su oveja perdida.

Y por último, oh Esposa de Jesús, escucha las oraciones de todos los que te invocan, y deja que tu caridad por nosotros, tus hermanos exiliados, aprenda del Corazón de Jesús el secreto de volverse más ardiente a medida que nuestro mundo envejece. Amén”