Oración A Los Santos Pedro Y Pablo | Para Pedir En Momentos Difíciles

Hoy le traemos las siguientes líneas, en torno a dos de los actos más emblemáticos y queridos de la historia, claro hablamos de San Pedro y Pablo, por lo tanto vamos hablar un poco más sobre ellos, así podrás conocerlos y comprender su importancia en el camino de nuestro Dios.

No se te olvide, que tenemos la oración del día hoy, por lo que si estás en momentos difíciles San Pedro y Pablo, serán de gran ayuda.

¿Quién fue San Pedro?

Simón Pedro (Betsaida, finales del siglo I a. C.-Roma, c. 67), conocido también como san Pedro, uno de los discípulos más destacados de Jesús de Nazaret.

Por su seguimiento de Jesús, se constituyó en el apóstol más conocido y citado del Nuevo Testamento en general, y de los cuatro Evangelios canónicos y los Hechos de los Apóstoles en particular, que lo presentan bajo muy variados aspectos.

También es citado por San Pablo en sus epístolas, incluyendo la Epístola a los gálatas donde lo refiere como una de las tres columnas de la Iglesia de Jerusalén.

La tradición católica narra que Pedro acabó sus días en Roma, donde fue obispo, y que allí murió martirizado bajo el mandato de Nerón en el Circo de la colina vaticana o en sus proximidades, sepultado a poca distancia del lugar de su martirio y que a principios del siglo IV el emperador Constantino I el Grande mandó construir una gran basílica sobre su sepultura. Se supone que murió crucificado, como Jesús, pero en posición invertida, cabeza abajo.

¿Quién fue San Pablo?

Pablo de Tarso, originalmente Saulo de Tarso o Saulo Pablo, también llamado san Pablo, nacido entre los años 5 y 10 d. C.,3 en Tarso de Cilicia (actual Turquía centro-meridional), es conocido como el Apóstol de los gentiles, el Apóstol de las naciones, o simplemente el Apóstol, y constituye una de las personalidades señeras del cristianismo primitivo.

De sus epístolas auténticas surge que Pablo de Tarso reunió en su personalidad sus raíces judías, la gran influencia que sobre él tuvo la cultura helénica y su reconocida interacción con el Imperio romano.

Pablo no cambió su nombre al abrazar la fe en Jesucristo. Se constituyó en artífice de primer orden en la construcción y expansión del cristianismo en el Imperio romano, merced a su talento, a su convicción y a su carácter indiscutiblemente misionero.

Tras ser detenido y juzgado, apeló al César en calidad de ciudadano romano y fue ajusticiado. La tradición cristiana considera que fue muerto martirizado bajo el gobierno de Nerón entre los años 58 y 67 en Roma y que habría sido decapitado. Otra tradición señala que habría sido crucificado.

Oración:

“Oh santos apóstoles pedro y pablo yo los elijo hoy y para siempre por mis especiales protectores y abogados y me alegro humildemente tanto contigo sampedro príncipe de los apóstoles porque eres la piedra sobre la cual edificó dios su iglesia como contigo san pablo escogido por dios para vaso de elección y predicador de la verdad en todo el mundo alcance me le suplico una fe viva una esperanza firme y una caridad perfecta atención en el orar pureza de corazón recta intención en las obras diligencia en el cumplimiento de las obligaciones de mi estado constancia en los propósitos resignación a la voluntad de dios y perseverancia en la divina gracia hasta muerte o san pedro’ príncipe de los apóstoles y de la iglesia católica por aquello obediencia con que la primera vez dejaste cuando tenías en el mundo para seguir a cristo por aquella fe con que creíste y confesaste por hijo de dios a tu maestro por aquella humildad con que viéndole a tus pies cruzaste que te los la base por aquellas lágrimas con qué amargamente lloré de tus negaciones por aquella vigilancia con que cuidaste como pastor universal del rebaño que se te había encomendado finalmente por aquella imponderable fortaleza con que diste por tu redentor de la vida crucificado te suplico apóstol glorioso por tu actual sucesor el vicario de cristo alcanza me que imite del señor esas virtudes tuyas con la victoria de todas mis pasiones y concédeme especialmente el don del arrepentimiento para que purificado de toda culpa goce de tu amable compañía en la gloria glorioso apóstol san pablo basso escogido del señor para llevar su santo nombre por toda la tierra por tu celo apostólico y por tu abrasada caridad con que sentías los trabajos de tus prójimos como si fueran tuyos propios por la inalterable paciencia con que sufriste persecuciones cárceles azotes cadenas tentaciones naufragios y hasta la misma muerte por aquel celo que te estimulaba a trabajar día y noche en beneficio de las almas y sobre todo por aquella prontitud con que a la primera voz de cristo en el camino de damasco te rendiste enteramente a la gracia te ruego por todos los apóstoles de hoy y que me consigas del señor que imite tus ejemplos oyendo prontamente la voz de sus inspiraciones y peleando contra pasiones sin apego ninguno a las cosas temporales y con aprecio de las eternas les ruego que mediante sus intercesiones y sus méritos gloriosos pueda vencer las tentaciones del mundo del demonio y de la carne le haga digno de presentarme ante el supremo y eterno pastor de almas jesucristo que con el padre y el espíritu santo vive y reina por los siglos de los siglos para gozar él y amarle eternamente amén”.

¿Qué es la fiesta de San Pedro y San Pablo?

Origen de la fiesta San Pedro y San Pablo son apóstoles, testigos de Jesús que dieron un gran testimonio. Se dice que son las dos columnas del edificio de la fe cristiana. Dieron su vida por Jesús y gracias a ellos el cristianismo se extendió por todo el mundo.

Los cadáveres de San Pedro y San Pablo estuvieron sepultados juntos por unas décadas, después se les devolvieron a sus sepulturas originales.

En 1915 se encontraron estas tumbas y, pintadas en los muros de los sepulcros, expresiones piadosas que ponían de manifiesto la devoción por San Pedro y San Pablo desde los inicios de la vida cristiana.

Se cree que en ese lugar se llevaban a cabo las reuniones de los cristianos primitivos. Esta fiesta doble de San Pedro y San Pablo ha sido conmemorada el 29 de Junio desde entonces.

El sentido de tener una fiesta es recordar lo que estos dos grandes santos hicieron, aprender de su ejemplo y pedirles en este día especialmente su intercesión por nosotros.

¿Qué nos enseña la vida de Pedro?

Nos enseña que, a pesar de la debilidad humana, Dios nos ama y nos llama a la santidad. A pesar de todos los defectos que tenía, Pedro logró cumplir con su misión. Para ser un buen cristiano hay que esforzarse por ser santos todos los días.

Pedro concretamente nos dice: “Sean santos en su proceder como es santo el que los ha llamado(I Pedro, 1,15).

Cada quien, de acuerdo a su estado de vida, debe trabajar y pedirle a Dios que le ayude a alcanzar su santidad.

Nos enseña que el Espíritu Santo puede obrar maravillas en un hombre común y corriente. Lo puede hacer capaz de superar los más grandes obstáculos.

¿Qué nos enseña la vida de San Pablo?

Nos enseña la importancia de la labor apostólica de los cristianos. Todos los cristianos debemos ser apóstoles, anunciar a Cristo comunicando su mensaje con la palabra y el ejemplo, cada uno en el lugar donde viva, y de diferentes maneras.

Nos enseña el valor de la conversión. Nos enseña a hacer caso a Jesús dejando nuestra vida antigua de pecado para comenzar una vida dedicada a la santidad, a las buenas obras y al apostolado.